Síguenos:

Federación de Criadores  de Caballos Chilenos Fedetración del Rodeo Chileno
Caballo y Rodeo Portal oficial de la Federación Criadores de Caballos Raza Chilena y la Federación Deportiva Nacional del Rodeo Chileno

El importante legado que deja Miguel Balic Harasic

Autor:
Personas que le conocieron, hablan de sus bondades como persona y criador, destacando su impronta.

El Escudo ¨RELICARIO¨, Mejor Ejemplar de la Raza Expo Sago Fisur 2006.

Por Miguel Angel Moya

mmoyab@hotmail.com

Muestras de hondo pesar ha provocado el fallecimiento del criador purranquino Miguel Balic Harasic, propietario del criadero El Escudo, a quien siempre le gustó "criar bonito", y que ahora deja en manos de su hijo Ramón Balic Kuerten, un importante y significativo legado.

Caballoyrodeo.cl conversó con algunas personas vinculadas a la crianza y que conocieron muy de cerca la vida y obra de este criadero, entre ellos, Ricardo de la Fuente, el ex Campeón de Chile de Rodeo, quien se refirió en los siguientes términos al extinto criador: "Don Miguel deja un excelente legado; la prueba está en los caballos que han salido a correr. La Carioca (Amancay-Ligosa), por ejemplo, una yegua que hizo época y acuérdese que la terminó corriendo el actual Canciller Alfredo Moreno. De su criadero salió una infinidad de caballos y hoy día mismo, José Yob está corriendo un potro de El Escudo que ya lo tiene a punto de clasificar; muy bueno. Siempre fue un gran criador don Miguel", enfatizó.

Y acotó con fuerza: "Sobre todo, la principal característica de don Miguel era ser muy buen amigo. Don Miguel ayudaba a quien le fuera a golpear la puerta. Fue un gran amigo don Miguel en lo personal. Conmigo fue muy amigo; bueno, fue amigo de mi padre y yo a él lo quise y lo respeté mucho".

Su mano se notaba en la crianza

También inquirimos la autorizada opinión del jurado José Luis Pinochet respecto de la trascendencia genética del criadero El Escudo.

"Es un criadero muy interesante y muy antiguo; debe estar alrededor de 60 años inscribiendo caballos en la zona de Osorno. Recuerdo haber visto en los años 60 ya caballos criados por don Miguel y tuvo reproductores muy buenos en su criadero; entre otros, el Amancay, un hijo del Jalea Real. Siempre buscó sangres muy buenas; también tuvo al Puma y otros caballos así, que le dieron muy bueno también. Siempre se notaba su mano en elegir yeguas de muy buena calidad para obtener animales muy bonitos. O sea, fuertes, de buena alzada y muy bien desarrollados, muy bien criados por supuesto, pero animales muy bonitos en general. Ganó muchos Grandes Premios y en los últimos diez años hay dos caballos bien conocidos, el Duende y el Anticucho, que fueron Grandes Campeones en varias exposiciones en las que participaron".

Respecto de lo que puede pasar con el criadero a futuro, indicó: "Bueno, en los último años don Miguel y su hijo Ramón estaban juntos haciendo la crianza, así que seguramente Ramón va a continuar con el legado de su padre y de su abuelo, también llamado Miguel, un hombre muy de campo y gran aficionado a los caballos, porque desde allá venía todo".

Su partida, un golpe muy duro

Para Ruth Henríquez, Vicepresidente de la Asociación de Criadores de Caballos Chilenos de la Décima Región (Osorno), fue un golpe muy duro enterarse de la muerte del criador, tanto en lo personal como a nivel dirigencial y de la crianza. Sus palabras así lo reflejaron.

"Don Miguel fue súper importante, porque por años mantuvo una línea de crianza de caballos muy bonitos. De hecho, varios ejemplares suyos se fueron al extranjero. Él siempre participaba en la Sago Fisur, aunque estos dos o tres últimos años no lo había hecho porque su salud venía decayendo. Después se le sumó el problema de salud que tuvo su hijo. Eso lo complicó y ya no estuvo tan activo como antes", enfatizó.

 Foto de don Miguel Balic junto a su hijo Ramón. Imagen de criaderoelescudo.bligoo.com

E hizo hincapié que el extinto criador dejó un legado super importante y su presencia también se notó en la Asociación de Criadores de la Décima Región (Osorno).

"Fue presidente por varios años; siempre cooperó mucho; también fue presidente del Club de Rodeo de Purranque, así que creo que don Miguel deja un gran vacío", añadió.

Dijo también, refiriéndose a la genética imperante en el criadero: "Criaba un tipo de caballo que por lo menos a mí me gustaba mucho. No sé, hoy día los más nuevos tienen otras líneas, pero sus líneas de sangres dejaron huella. Yo tengo un poco de pena porque tenía harta estima por él; me sentía bastante cercana a él; siempre conmigo fue una persona muy cariñosa y creo que fue importante su aporte".

Y añadió: "Siempre le gustó criar un tipo de caballo no sé si tan bueno para las vacas, pero  a él le gustaba criar bonito. Siempre sacaba caballos muy encachados, sobre todo en las exposiciones. Siempre marcaba presencia con sus líneas de caballos".

Y todo indica que su hijo Ramón Balic deberá continuar con la obra que estableció su padre, por lo que también conversamos con él respecto del significado de la partida de su padre en la comunidad de los criadores y qué puede suceder a futuro.

"Yo pretendo seguir con el criadero; mi papá toda la vida fue criador y siempre en las exposiciones nos fue bien, también en los rodeos. Capaz que se termine aquí; pero creo que no, yo pretendo seguir con el criadero. No con tantos caballos como tenía él; la mitad puede ser".

Agradeció también el apoyo de mucha gente que les ha manifestado pesar por la muerte de su padre.

"Harta gente nos ha apoyado y hartos amigos me han llamado de todos lados; mi papá era muy conocido", afirmó, conteniendo la pena.

Una reseña del Criadero El Escudo

Fuente: Libro "Criaderos de Chile: La nobleza de una raza" de Vicente Pérez Alarcón.

Hace un  poco más de medio siglo que el campo de la familia Balic Kuerten se llenó de alegría para siempre. Había nacido un quince de septiembre de 1956 la potranca El Escudo Ñipiadora, una hija del ya viejo potro Ñipas (Mustafá-Angamos) en la Piadosa (Piadoso y Susurradora por Pierrot), yegua de la crianza de Kurt Geisse comprada por don Miguel Balic para correrla y reproducirla.   

Eran tiempos en que Purranque era transitado por carretas con bueyes y un par de sus calles concentraban toda la actividad que un pequeño pueblo donde el antiguo ferrocarril era el único medio de transporte para los ganaderos que reunían su producción en sus corrales de hierro. Ahí, en esa tierra de hombres crudos que hicieron praderas y manadas bajo la lluvia, aquella donde los cercos para dividir la tierra   tardarían en llegar, fundó don Miguel su criadero El Escudo, llamado así en recuerdo de su padre que le dejó en herencia el escudo de armas de sus ancestros yugoeslavos y satisfacer su gran pasión: los caballos.

Habiendo pasado su infancia en Lautaro, su relación con los caballos se inicia por la  amistad de su padre con don Bozo Baburizza, dueño por esos años de la feria ganadera y antecesor del fundador del destacado Criadero Huelequén, con quien compartían aficiones por los perros zorreros, los gallos de pelea y los caballos finos.

En ese entorno fue creciendo don Miguel hasta llegar a Mulchén donde debía cabalgar quince kilómetros diariamente para asistir al colegio, estableciendo de esa forma una relación férrea con el caballo a la par de hacerse jinete y afinar el gusto por la zootecnia. Pero su verdadero vínculo con el Caballo Chileno y el Rodeo lo establece en Valparaíso, hasta donde debe trasladarse para trabajar en corretaje de ganado. Ahí conoce al arreglador Pepe Espinoza con quien traba gran amistad corriendo en los rodeos cercanos al puerto. Al poco tiempo se hizo de un potro viejo y su hermano le envió un par de monturas del artesano Chamel Melean que aún se conservan.

La compra de la Feria Ganadera de Frutillar por parte de su padre y la necesidad de establecerse cercano a él lo llevan a radicarse en Purranque, hasta donde se traslada con su potro Bacalao con la idea de armar su manada para llamarla El Escudo. Adquiere su yegua Piadosa que junta con otras traídas desde el norte hijas de Salteador compradas a sugerencia de su amigo y compadre Pepe Espinoza. Pero un hecho de amistad lo marca como el criador certero que es hoy, como fue la llegada "de visita" a su campo de don Luis Finlay, amigo que se queda cinco años en su campo compartiendo todos sus conocimientos de la preparación de caballos y de zootecnia.  

Así, en conversaciones de "caballistas" compra la yegua Curantiada y se pone en la línea de la sangre Alcatraz. Al tiempo después adquiere el potro Picunto (Flotador y Ocarina) seleccionando principalmente sus hijas para la reproducción antes de acceder a vendérselo a su amigo Jorge Mohr Schultz para su criadero La Capilla. Posteriormente compra de potrillo al que fuera luego uno de sus reproductores emblemas: Puma, hijo de No Me Toques y Pachanga con el que concentra la sangre Quicio, hoy fundamental en todos los criaderos de éxito. Con este potro y sus yeguas originarias fabrica la base genética de su criadero que en pocos años lo hacen destacarse en el medio nacional.

Potros y yeguas de sobresaliente estructura, bonitas cabezas, excelentes aplomos -donde es intransigente como requisito en sus caballos- y gran sello racial comienzan a cosechar elogios en las principales exposiciones y rodeos de la zona sur, por esos años epicentro del rodeo y la crianza a nivel nacional.

El aviso de El Escudo lo dio el potro Garrote un hijo del Campeón de Chile Por Si Acaso en la Curanteada, hija de Picunto; luego vino la gran yegua Barquilla (Puma y Noche); después Sinforosa (Puma y Atacama por Salteador); Goterón (Puma y Huaicachina, por Salteador); Azafrán (Coraje y Maricruz) Rulana (Quinchero y Atacama); Ligosa (Puma y Huaicachina) y también la reina de rankings Carioca, hija de Amancay (Jalea Real y Llorona por El Tutito) en una madre criolla suya como Ligosa (Puma y Huaicachina), yegua comprada posteriormente por Palmas de Peñaflor y sobre la que debuta en Rancagua el criador Alfredo Moreno Ch.

Buscando condensar en sus líneas criollas a caballos de aún mayor potencia, reproduce fuertemente al potro Amancay, hijo directo del gran Jalea Real (Colibrí), colorado de muy buen tipo al que le presenta sus mejores yeguas y una serie de potrancas que selecciona celosamente. Así obtiene a otra de sus yeguas bases como lo es Brujilda (Amancay y Preferida por Moscatel) hembra con la que gana los grandes campeonatos de las concurridas exposiciones de Osorno en dos ocasiones y Río Bueno. Junto con esta produce otra de sus grandes obras, como lo Huerfanita, otra hija de Amancay que combina con un nieto de Taco, Destacado (Desdichado y Grandiosa) y produce uno de los caballos mas bellos de los últimos años, El Escudo-Duende, un bayo de excelentes hechuras que disputa con solo tres años y medio el título de Mejor Ejemplar de la Raza en la exclusiva Exposición Nacional, muestra donde cosecha elogios que derivaron en su exportación a Brasil como reproductor. Con esta misma yegua, Huerfanita, ahora usando su potro Goterón, logra otra de sus obras: el potro Grillo.

Reconocido en el mundo de los criadores como muy exigente, por su preocupación  da una nueva muestra de su talento al producir tres potros de excepción por su calidad morfológica: El Escudo-Cuco, un barroso arrogante dotado de hermosura sin igual, hijo de Cautivo y Brujilda; El Escudo-Relicario (Recado y Tonada) y El Escudo Anticucho (Amancay y Malandra), potros que exhibe orgulloso y que luego de pasar por la montura de su arreglador Fernando Arias serán corridos por su hijo Ramón, que actualmente ensilla con la montura de su padre la caballada que corre libre en las pampas de Purranque, ahí, donde detuvo el andar un criador que nombró su manada con el escudo de sus ancestros yugoeslavos.

Rodeo Accesos Directos

Criadores Accesos Directos

Desarrolado por Agencia PM Digital