Santiago, | Hora Local:
CABALLO Y RODEO - Portal Oficial Federaciones del Rodeo y de Criadores de Caballos Chilenos Federación de Criadores  de Caballos Chilenos Fedetración del Rodeo Chileno

Raúl Cárdenas Ampuero, un magallánico de medio siglo en el rodeo

Su asociación le hizo emotivo reconocimiento en la fiesta huasa del Club Torres del Paine.

Comparte este contenido:
Imprimir Guardar PDF Enviar Autor: Miguel Angel Moya fecha: Jueves 11 de enero de 2018

Una verdadera leyenda de la Patagonia Chilena, Raúl Cárdenas Ampuero cumplió 50 años corriendo a caballo, participando en los rodeos y con cuerda para seguir varios más. Medio siglo como jinete, desde que conociera los primeros atisbos del deporte criollo en las australes tierras magallánicas. Medio siglo que le fue precisamente reconocido el fin de semana pasado (7 de enero), donde en el rodeo del Club Torres del Paine la Asociación Magallanes le hizo un merecido homenaje.

En contacto telefónico con Caballoyrodeo.cl, desde su hogar en Villa Cerro Castillo, este hombre de imponente figura, una sola identidad con las extensas praderas magallánicas, aparte de corredor, ganadero, habló de esta extensa trayectoria vinculada al Caballo Chileno y al Rodeo.

"Me hicieron un homenaje en el rodeo del Club Torre del Paine, porque cumplí 50 años corriendo, 50 temporadas. Desde que empezó el Rodeo en Magallanes que estoy corriendo. El año 1968 se inauguró la Medialuna de Punta Arenas y ahí empecé a correr. Antes de eso hubo un rodeo en Springhill (Tierra del Fuego) y yo no tenía idea lo que era el Rodeo. Había escuchado, pero no tenía la menor idea de cómo eran las corridas en vaca. Solamente sabía que había rodeo y que en el año 1967 habían salido Campeones de Chile Ruperto Valderrama y Ramón Cardemil en las yeguas Percala y Pelotera", contó.

Recordó que esa Final la escucharon por radio en Magallanes, agregando: "Por ahí me fui entusiasmando; me enteré que había rodeos y fui al primer rodeo que hicieron en Springhill, el año 1967, pero en diciembre. Yo no tenía nada, tenía las puras intenciones de ver correr y aperarme. Me costó enormemente juntar las prendas de a poco, improvisé monturas. Eso fue en diciembre  y me parece que en los primeros días de marzo del 68 fue la inauguración de la Medialuna de Punta Arenas. Fue la primera vez que corrí y salimos Terceros con mi compañero, un tal Fariña, que también era hombre de a caballo".

"Yo quería llegar a los 50 años corriendo y mostrando que todavía puedo seguir haciéndolo. Correr hasta que las velas se apaguen. Voy pegando para los 81 años de edad. En septiembre del año pasado cumplí los 80 y ahora, con tres meses metidos en los 81, ando bien. Yo siempre he estado en el campo, desde que tengo juicio, siempre en el campo. Las ciudades me tiran poco, qué voy a ir hacer a ellas. En el campo nunca falta que hacer; en este momento estamos recogiendo pasto,  que las lluvias atrasaron un poco y la esquila de las ovejas nosotros la hicimos en septiembre. Después sigue la rutina con las vacas, encaste, marca de terneros; en eso se ocupa el tiempo. En el campo siempre hay trabajo", sostuvo.     

Volviendo a lo del homenaje, expresó: "El reconocimiento me lo hizo la Asociación Magallanes y estoy agradecido y contento porque creo que los reconocimientos deben hacerse en vida. Y como le dije antes, yo seguiré corriendo hasta que se apaguen las velas. Mientras yo pueda andar a caballo, seguiré. Todavía ando bien a caballo; no tengo la agilidad de antes, pero no siento dolores. Estoy corriendo con uno de mis nietos, con Juan Ignacio Millanao Cárdenas, hijo de mi hija Anahí. Mi otro nieto, Facundo, lo hace con su padre (Raúl Cárdenas Rodríguez, presidente de la Asociación Ultima Esperanza de Criadores de Caballos Chilenos). Y mis nietos también están corriendo una collerita".

"Oiga, yo los apoyo para que se entusiasmen con el rodeo y sigan con este deporte. He sembrado muchas semillas y ahora se están produciendo los frutos. En mi familia, la mayoría son entusiastas por el Caballo; les gusta el Rodeo", indicó.

Y a modo de cierre de esta conversación, contó una anécdota familiar, manifestando: "Mi esposa América me metió al Rodeo, que fuera huaso. Y después estaba arrepentida (y se ríe). No sabía dónde me metió".

LO ULTIMO EN CABALLO Y RODEO