Santiago, | Hora Local:
CABALLO Y RODEO - Portal Oficial Federaciones del Rodeo y de Criadores de Caballos Chilenos Federación de Criadores  de Caballos Chilenos Fedetración del Rodeo Chileno

El espíritu del reglamento

Arturo Montory se refiere a la discusión en palestra, el correr orillado o encanchado, pero dando un mirada histórica.

Comparte este contenido:
Imprimir Guardar PDF Enviar Autor: fecha: Jueves 8 de junio de 2006

Por Arturo Montory, director revista Tierra de Caballos

Desde antes del año 1960 existía un Reglamento de "Corridas de Vacas", que regulaba su comportamiento pero que había que modificarlo, según estimaron los corredores y dirigentes de la época comandados por Fernando Hurtado Echenique Presidente de la Federación de Rodeo, y Raúl Pavez Romero, Secretario Director, porque no se adecuaba a los tiempos que el rodeo ya por Ley de la República  aceptado como "Deporte Nacional" merecía.

El gran problema era la brutalidad del rodeo, se quebraban de 10 a 15 animales (novillo-vaquillas) por rodeo, también caballos y jinetes, por el hecho que se abusaba al atajar abierto o de  "machetazo" como se llamaba y por supuesto los jurados, voluntarios en ese tiempo, no castigaban.

También atajaban "derechos" y el caballo arreglado no tenía "ninguna ventaja" sobre los más brutos, igual pasaba con los jinetes más finos y técnicos y los que solo lo hacían derechos y de ramplazo para atajar.

Se llegó a tal punto de desprestigio del rodeo que empezó a ser contraproducente como espectáculo y el público a rechazarlo, además de otras costumbres de lo huasos hoy abandonadas, me refiero al exceso de "malicia" antes de entrar a correr, además de que ya los propietarios del ganado se pusieron reticentes a "facilitarlos graciosamente".

Las atajadas eran de 1 punto al cogote, 2 al medio y 3 de atrás, había que correr por la orilla y con un pecho puesto sobre el novillo (por la velocidad), el que se sacaba del piño sin ninguna vuelta y con toda  la rapidez que este tenía.

Las atajadas eran de mimbre y hundidas al final del rodeo.

 Se usaba excesivamente la espuela y los caballos sangraban de las costillas en su mayoría al terminar las series o el champion.

Para ese efecto la Federación encargó a Jorge Lasserre y Hernán Anguita proporcionar un nuevo Reglamento con el fin de extirpar estas nocivas costumbres del rodeo. Por supuesto dicha proposición fue aprobada por el Directorio de la Federación y se hizo ley.

Es el mismo que tenemos hoy con algunas modificaciones a través de los años pero nada fundamental. El espíritu del nuevo cuerpo legal  era proteger el espectáculo, el ganado, caballos,  jinetes, y premiar la técnica y arreglo de los caballos.    

Se crearon las atajadas de 2, 3, y 4 puntos que todos conocemos porque se estimó que atajar del cogote no constituía ningún mérito  (para pena de los que éramos principiantes), se prohibió y castigó el machetazo, se castigó la ayuda de compañero, se castigó el animal suelto, anulando las atajadas, entre otros acápites.

Se hizo especial hincapié en los primeros cursos de jurado (los dictaba Hernán Anguita, Jorge Lasserre y Ramón Cardemil) a los que yo asistí y aprobé en esa época, en que el caballo debía atajar con los pechos y en la cancha podía ir con  la postura mínima pero las costillas despegadas del animal y el hocico del caballo sobre el novillo.

Para computar una atajada sólo bastaba detener el novillo en un punto visible de su cuerpo, nada más, y después volverlo, y el compañero esperarlo para volver a la otra mano.

 Que sucede en la actualidad, primero: nunca se castiga la "ayuda de compañero" cuando llegan encanchados y atajan los dos caballos al mismo tiempo, casi siempre el que arrea llega primero sobre el novillo, esa es una "atajada nula"; segundo: cuando al atajar un caballo pasa por encima del novillo y afirma sus manos en las atajada, o por el golpe rebota,  es ?animal suelto? porque el jinete perdió totalmente contacto con el novillo y no es dueño de la situación , si éste se para o gatea se pasa por debajo de la guata del caballo.

Tercero: "arrear" siempre se ha entendido en el campo que es de atrás, cargando el novillo de lado echándolo sobre el caballo que va  a la mano no constituye la "figura del arreo"; Cuarto: el caballo encanchado a la mano casi nunca va puesto, va sólo afirmado en el novillo esperándolo a la pasada para "golpearlo sin control".

Si revisamos el reglamento y atendemos estas inquietudes todo volverá a la normalidad, sin inventar nada nuevo, está demás cuando la autoridad encargada de aplicar el REGLAMENTO no lo hace como corresponde.

Bastara un solo rodeo jurado en esta forma para que nadie vuelva a correr encanchado, porque de 13 puntos buenos posiblemente bajaran a tres y el rodeo volverá a ser el "Arte de Correr Vacas".

LO ULTIMO EN CABALLO Y RODEO