Santiago, | Hora Local:
CABALLO Y RODEO - Portal Oficial Federaciones del Rodeo y de Criadores de Caballos Chilenos Federación de Criadores  de Caballos Chilenos Fedetración del Rodeo Chileno

Jorge Lasserre Lafontaine: Retrato Hablado III

En el mundo del rodeo existen muchas anécdotas simpáticas y Jorge Lasserre tiene una capacidad única para contarlas.

Comparte este contenido:
Imprimir Guardar PDF Enviar Autor: fecha: Miércoles 9 de julio de 2003

Por Luis Iván Muñoz Rojas

El Año de la Parición

Llegué al Fundo San Agustín -cuenta don Jorge- con mi mujer, Viola Fischman Lohaus y cinco de mis hijos.

"Recién instalados -relata don Jorge- y mientras yo iniciaba los trabajos de recuperación del campo -que estaba muy abandonado- sacaba colosadas de piedras, y limpiaba praderas. Viola, mi mujer, que era realmente buenamoza, activa, y progresista, se encargaba del mejoramiento de las casas y medios de vida de los inquilinos. Al darse cuenta que todos tenían cuando menos siete chiquillos, se fue al hospital, contrató una matrona y les organizó charlas con sus mujeres, sobre la paternidad responsable y los métodos anticonceptivos naturales".

Inquieto don Jorge le preguntó a su empleado de confianza sobre estas charla, quien le respondió "...muy re aburridas pos patrón. La enfermera gorda nos decía que cuando estábamos en lo mejor, uno tenía que tirarse al lado debajo de la cama... estará loca , adonde uno se va a aguantar".

Resultado, -dice don Jorge- ese año todas las inquilinas tuvieron hijos, y la patrona también. Se ríe a carcajadas. "... Me va a matar la Viola cuando lea esto, pero eso pasa por hacer las cosas contra natura".

 Jorge Lasserre en Picaflor junto a Rolando Montory en Chalán.

Anécdotas varias circulan en prueba de su carácter nada de fácil y escoge una de sus favoritas: Al llegar una tarde a su casa en San Agustín, don Jorge se encuentra en el interior un tremendo perro collie. De inmediato, ordena que lo saquen, ante lo cual se interpone su mujer, la señora Viola, quien señala: "imposible Jorge, este perro es de unos vecinos, quienes lo han facilitado para cruzarlo con nuestra perra collie. Es fino, inscrito, está acostumbrado a vivir dentro de la casa, por lo que no saldrá".

Don Jorge parte a las pesebreras y ordena que le lleven el potro Apurado. Abre las puertas-ventanas del living y hace que metan el potro a la pieza de los niños. Al ver esto recuerda -don Jorge- "... gritaba mi madre y gritaba mi esposa, pero yo no daba mi brazo a torcer". A medianoche, cuando todos seguían discutiendo y nadie la daba la razón al otro, se encontró al solución salomónica: potro y perro salieron de la casa.

Convencido de que la picardía del huaso ha estado y deberá continuar presente en este competitivo rodeo de hoy, cuenta otro 'chascarro'; esta vez del mundo corralero. "Hace no mucho años yo corría el Amistoso, que no aceptaba la espuela. Lo más grave era que si uno lo llegaba a espolear el caballo se tiraba un pedo, para decirlo en fino.

Ocurrió una mañana de domingo en Rancagua, después de misa cuando las señoritas llenaban la medialuna. Coteco Aguirre y un grupo de amigos ya premiados estaban en las tribunas con ánimo festivo. Faltaba la última serie. Antes de ingresar al apiñadero, mi collera el 'Tata' González me dice: 'patrón, esta es la última oportunidad de entrar al Champion va a tener que espolear al Amistoso que anda muy reflojo'. Pero hombre por Dios, le contesté, si la medialuna está llena de gente. Hay tantas señoritas, capaz que este bárbaro haga su gracia. No hay nada que hacer, me dijo el 'Tata'. Tiene que ponérsela o estamos fritos".

"Nos entregan la novillo y salgo corriendo al arreo. En la segunda vuelta dentro del apiñadero, le pego un par de pullazos a dos piernas, y el Amistoso se tira un pedo que hace retumbar la medialuna. Oigo las risas de la gente. En plena carrera le pego otro pullazo y el Amistoso repite la escena. En medio de las carcajadas se escucha el grito de Coteco: ¡No se preocupe don Jorge, la gente cree que fue el caballo...!"

Ruben 'Tata' González Rodríguez

La nobleza de sus sentimientos se refleja en el deseo de don Jorge, quien al hablar de su propia vida, reserva el mayor reconocimiento para su querido 'Tata', que llegó como peticero al San Agustín, para cuidar los caballos que entonces trabajaba Sergio Bustamante. 36 años han pasado con este colaborador incansable que aprendió de los mejores jinetes y arregladores correspondiéndose los méritos -entre otros- del arreglo del Chalán, la Reata, el Pontonero, la Simpatía, el Pilpilco, el Lechón (Campeón de Chile), el Pipiolo, el Romadizo, la Tequerehua, el Príncipe, y la recuperación del Estupendo que don Jorge recibe fundido. Tras la expropiación del fundo la mano viene dura para don Jorge. Sergio Bustamante debe independizarse y Rubén González se traslada con lo poco que le queda del Criadero al campo de Hernán Cardemil.

Muchos le ofrecieron trabajo, muchos quisieron llevarlo como compañero, como arreglador, como administrador. El 'Tata' sin inmutarse ante tanta oferta sólo contestaba: "... más adelante si quieren me lo ofrecen, ahora mi patrón está mal, yo no podría dejarlo...".

El tiempo ha seguido su curso con periodos de vacas gordas y flacas. El 'Tata' jamás dejó a su patrón. En las pesebreras del Fundo Alhué hoy trabaja la Mora y el Cupaño "que darán de hablar". Y para aliviar la carga, con la autorización de su patrón, recibe caballos para arreglar.  

Fuente: Anuario de Rodeo 2000

LO ULTIMO EN CABALLO Y RODEO